Una vez más, como era de esperar, los compañeros de "La Abuela Rock" nos han ofrecido otro concierto memorable para el recuerdo.
La banda "TOPO" nos transladó en el tiempo 30 años atrás, transmitiéndonos la misma fuerza y sensaciones de entonces.
Estuvieron magníficos, generosos, en plena forma. Ya se sabe el dicho, los viejos rockeros nunca mueren. Nunca pasan de moda.
Son los maestros de otros muchos y muy buenos que han venido detrás. Incluso de muchos de nosotros, músicos de Montilla,
que incontables veces hemos interpertado tus temas y nos hemos deleitado haciéndolo. Y a los más jóvenes, que no les suena mucho,
que no duden que en sus acordes están ocultas las reminiscencias de todos esos grupos de rock veteranos, Y que su rebeldía (en el
buen sentido) es la misma rebeldía que entonces sentíamos nosotros. Ahora, cuando tenemos una ocasión como ésta, nos volvemos
a convertir en esos rebeldes rockeros, en esos melenudos insolentes que tan mal vistos estaban. Que como decían los "Baron Rojo"
no éramos buenos, y que íbamos a ir al infierno. Bueno, no pasa nada, el Lunes volveremos a hacer méritos para ganarnos el cielo.
Y mientras que esperamos a otra luna llena para volver a transformarnos podemos consolarnos tarareando sus letras. "Rocinante",
"Capitán Trueno", "Días de Escuela", ect., que allí gritamos hasta la afonía.
Julián Marqués.
Presidente de la A.M.M.